viernes, 26 de octubre de 2012

La Mariblanca.

Azulejo de la Mariblanca, engalanando a la Fuente de Fé
Cuando se va caminando por el antiguo arroyo del arenal, hoy calle arenal, dirección de entrada a la Puerta del Sol, se encuentra con una figura muy destacada en forma de escultura muy reluciente, realizada en marmol blanco, se trata de La Mariblanca.  Quizás, debido a ese brillo blanquecino, vino el consiguiente nombre, representando a la diosa romana representativa de el amor, la belleza y la fertilidad; aunque hay quien cree imaginar en ella que pudiera ser la diosa Diana.

La Mariblanca, fué comprada por un mercader italiano, Florentino Ludovico Turchi en el año 1625, y la idea por aquel entonces era la de coronar la Fuente de la Fé.

Es posible que ésta escultura haya sido ´la mas viajera´ de nuestra ciudad, debido a las multiples ubicaciones que ha tenido en los casi 400 años. En un momento, como he comentado previamente, la idea era coronar la ya desaparecida Fuente de la Fé, que por aquel entonces y durante algo mas de dos siglos estuvo situada en la proximidad de la, también desaparecida Iglesia del Buen Suceso (desamortización de Mendizabal), entre las calles Alcalá y Carrera de San Jerónimo.


Fué cuando a mediados del Siglo XVIII, se sustituyó ésta Fuente de Fé por otra de el arquitecto Pedro de Ribera, la situación de la bella Venus, no cambió, continuó engalanada en las alturas de la fuente. La Mariblanca, desde su privilegiada situación ha podido ver muchos frentes, desde coronaciones hasta luchas por la independencia con los franceses, imagenes prasmadas como en el lienzo que Goya pintó en La Carga de los Mamelucos.

La Carga de los Mamelucos - Goya
Tras ésta primera ubicación de la diosa, en 1838, se hizo efectiva la desaparición definitiva de la fuente, frente a la Iglesia del Buen Suceso, vió como su asentamiento iba a empezar su caminar por distintos lugares de la ciudad. Su posición inicial fué en la misma Plaza de las Descalzas, coronando otra fuente, hasta que a finales del Siglo XIX, cogió otro camino bien distinto y mas desagradable, como éra, el del Almacen Municipal. Allí pasó algunas decadas, hasta que en la segunda decada del siglo XX, se decidió ubicarla en el tan preciado Parque de El Retiro, para disfrutar de aquel entonces, de señores con chisteras y bien engalanados y señoras bien encorsetadas disfrutando de esos bellos paseos, que solo en El Retiro, la clase mas noble se dejaba ver.

El Museo Municipal, fué el siguiente destino; alguien decidió que en El Retiro, no debía de estar. Y en decadas posteriores, se ubicó de nuevo en un sitio que la mismisima diosa odiaba, debido a su zona ruidosa y muy perjudicial para su inmaculada belleza blanquecina, éste lugar fué el Paseo de Recoletos.

Viendoselo venir La Mariblanca, fué ultrajada, unos miserables poco caballerosos con la diosa, decidieron destrozarla, por lo que tuvo que ser restaurada, para después volverse a disfrutar en el Museo de la Ciudad... hasta que definitivamente su camino iba a encontrarse con las cercanias de su originaria ubicación inicial, pero ésta vez en el otro extremo de la Puerta del Sol.


Mucho se ha dicho, sobre si, la que hay colocada es una versión de la inicial, o es la misma que el mercader italiano hizo llegar a la ciudad; eso si, tan linda diosa merece ser vista en un sitio tan concurrido para su disfrute como es la Puerta del Sol.
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